
PUEBLO DE CALPE
Bajo la atenta vigilancia del acantilado más alto del Mediterráneo, el Peñón de
Ifach, Calpe ha crecido a ambos lados de la Gran Roca, símbolo e imagen de la
Costa Blanca. Su condición de destino turístico desde los años 30 es debido, sobre todo,
a la calidad de sus playas, de arena fina y la limpieza de sus aguas. El municipio
guarda vestigios del pasado en su casco antiguo y curiosidades como las ruinas de
los Baños de la Reina, y la de unas antiguas salinas. Su puerto pesquero presenta
una imagen muy animada y junto a el se suceden restaurantes en los que degustar
pescados y mariscos de la zona.
ACCESOS A CALPE
Las salidas 63 y 64 de la autopista AP-7 comunican con Calpe, municipio al que también
se accede por la N-332 Valencia-Alicante. La población cuenta con ferrocarril de vía estrecha, que recorre la costa, y servicio regular de autobuses.
LAS PLAYAS DE CALPE
Desde pequeñas
calas de roca a extensas playas urbanas de fina arena, Calpe posee
un variado y atractivo litoral en el que unas transparentes
aguas son la nota dominante.
Entre sus preciosas y tranquilas calas destaca la de Les Bassetes, en su extremo
norte, que ofrece un abrigo natural para iniciarse en la práctica de la vela y unos
interesantes fondos marinos -con extensas praderas de poseidonia- donde sumergirse
a bucear. Una escuela de vela y un club de buceo permiten la práctica segura de
ambas actividades.
Como contrapunto, las playas de La Fossa y El Arenal son bulliciosas, con todo tipo
de servicios, un cuidado paseo marítimo e instalaciones temporales donde alquilar
tablas de windsurf, patines o motos acuáticas.
La oferta de actividades se completa con la escuela de vela del club náutico, un
centro de buceo en Puerto Blanco, un club
de golf y, dominándolo todo, la enorme
roca del Parque Natural del Peñón de Ifach que, con sus 332 metros, es todo un reto
para los amantes de la escalada.
GASTRONOMIA EN CALPE
El pescado y el arroz son los elementos fundamentales de la variada gastronomía calpina. La cocina tradicional es la que mejor define la cultura gastronómica del
término que, sin embargo, se mantiene abierta a todas las buenas influencias para
mezclarlas con la herencia de dejaron otras civilizaciones. La "llauna de Calp"
y el "Arròs de Senyoret" son dos de los platos típicos seguidos de otros tantos
como "putxero de polp", "el arròs amb fesols i naps", o "arròs amb bledes". Frutos
como los higos, las pasas, las almendras, las granadas o los higos chumbos y las
deliciosas cocas y la repostería artesanal sirven de "guinda" a un excelente menú,
sobre todo, si está acompañado con el vino Peñón de Ifach, un caldo rubí intenso
que es como un homenaje a esta tierra.