PUEBLO DE FINESTRAT
Delicioso municipio costero y sobre todo montañoso, Finestrat combina el silencio
de la naturaleza rocosa y verde de las elevadas cumbres del Puig Campana con la
atracción cosmopolita de su Cala, una porción de arena del paraíso que convive plácidamente
junto al Mediterráneo, destino familiar y pacífico de miles de ciudadanos europeos.
EL MAR DE FINESTRAT
Finestrat huele a mar, vive el mar, ama el mar,siente su influjo y se ilumina con
el mar. El descenso feliz desde el núcleo urbano hasta una playa repleta de servicios,
en la orilla de su demarcación, es cuestión de minutos.
La Cala de Finestrat, formada por una encantadora bahía, se protege por vía natural
del estrépito de las grandes ciudades colindantes y de la masificación, convirtiéndose
en un apacible rincón donde disfrutar de unas aguas transparentes y una finísima
arena.
LA MONTAÑA DE FINESTRAT
El Puig Campana, montaña de leyenda, es uno de los puntos más emblemáticos de la
Costa Blanca. En su cumbre, a 1.410 metros sobre el nivel del mar, se reconoce la
singularidad de la zona, ya que conjuga todos los elementos que dan personalidad
a la orografía alicantina. Es el símbolo de Finestrat.
Sin esta montaña, no se entendería la historia de la localidad que a sus faldas
la ha guardado y mimado como su más preciado tesoro. La frescura de sus tierras,a
luminosidad, la cercanía al Mediterráneo y la altitud real se combinan a la perfección
en esta cima tocada de la mano del Caballero Roldán, que da nombre al tajo característico
de la cumbre.
GASTRONOMIA DE FINESTRAT
Finestrat, abierta al mar y anclada en la tierra, ha adaptado su gastronomía a la
perfección con lo que le ofrecía y ofrece su entorno. El sabor del mar Mediterráneo
aderezado con el toque especial e inconfundible de los productos huertanos y de
montaña, han hecho que esta localidad sea conocida internacionalmente por su buen
yantar.
El Mediterráneo ha destacado siempre por la riqueza de su cocina, que se define
por una perfecta combinación de productos frescos y de calidad que se presentan
al visitante como un placer para el paladar ajustado a una dieta muy saludable.
Así es Finestrat, un volcán gastronómico que deleita con una sencillez culinaria
que marca las señas de identidad de la localidad.